101.4
Ayer por la noche tuve la tentación de prepararme unos tortellini a la boloñesa, que los hago muy buenos, pero gracias a Dios me entró la sensatez y acabé la escarola que me quedaba y cocí unas zanahorias que comí salpimentadas con un chorrito de aceite de oliva virgen.
Después de un fin de semana de descanso y de homenajes, pensaba que la báscula me iba a castigar más severamente. He desayunado un plátano y un café con leche, he ido a trabajar, y luego he ido a la piscina. Se me han olvidado las chancletas en casa. Mecagüenlahostia. Si no se puede abandonar la academia porque se te muere la abuela, como para no nadar porque te has dejado las chanclas en casa. No está uno para mariconadas.
A la tarde tenía que trabajar un rato, así que he debido abandonar la piscina antes de lo que me hubiera gustado. La cosa ha quedado así:
Menú:
Desayuno: Plátano y café con leche.
Comida: Los últimos restos de puré de puerros, y una pechuga de pollo a la plancha, en filetitos. Un cortado.
Cena: Una naranja y un kiwi.
Piscina: 1600 metros. 45 minutos.
1×400 crawl suave.
2×2x200 braza y espalda suaves.
1×100 suaves.
8×25 crawl, cada 45 segundos, fuerte.
1×100 muy suave.
He dejado la moto en el taller. Y he sacado la bicicleta y el bonobús. El duatlón urbano. Bici o muerte. Natación o victoria.
Escrito por eldietario