El blog está escrito grosso modo. Trato de contar de la manera más honesta mi lucha contra la báscula, aunque no apunte los cafés y las cervezas, o si el azúcar es de caña o blanca. Tampoco si el vinagre es de Jerez o de manzana, o si la leche es entera o desnatada. La verdad es que me traen bastante sin cuidado. Las calorías, la coca light y las dietas milagro. Estoy convencido de que con una alimentación ordenada y ejercicio adelgazaré.
Ahora bien, tengo algunas normas en los menús. Son éstas:
1-”Se come de todo, en plato de postre”. Francisco Grande Covián.
2- Se come ordenadamente y con moderación. Desayuno, almuerzo, comida y cena. Todos los días. Se acabó el “pintxo” de tortilla de media mañana. A partir de ahora fruta.
3-Nada de pan. Se empuja con el cuchillo, como hacen los estadounidenses.
4-Nada de sofritos de ajo para rehogar las verduras o el pescado. Aceite crudo. Dos cucharadas.
Nada de hamburguesas y salchichas. Pastas limpias, con tomate y orégano, sin queso rallado.
5-Nada de queso – gorgonzola, dueto, idiazabal, brie, camambert, hierbas – ni de embutidos, ni de sandwiches de jamón y queso. Se acabaron las pizzas y las olivas.
6-Barra libre de H20. Cerveza con moderación.
“Calla hijo y sigue nadando…”
Fui nadador. Hasta nadé la Getaria-Zarautz. Hacía 1:05 en 100 libres y 1:10 en 100 mariposa. En las navidades del 88 llegué a nadar 150.000 metros en 15 días.
Eso fue hace más de 15 años, antes de que me entrara alergia al agua, a la piscina. Tuve tal empacho que no quise saber nada durante años. Ni en verano iba.
Más tarde, me reencontré con ella. Es una enemiga íntima. Una zorra.
Escrito por eldietario
Escrito por eldietario